Desde aquellas míticas películas donde aparecían los protagonistas trabajando con el portatil en la cama o sobre sus piernas en cualquier lugar, creo que a todos nos ha gustado la ídea del ordenador portatil.
Esa imagen que proyectaban sobre nuestras mentes, no era del todo real ya que lo que no se veía, era el calor que este aparato desprende (no apto para trabajar sobre nuestras piernas) adenás seamos sinceras: necesita ser colocado en una superficie firme.
Lula nos ilusitró hace un tiempo con su towando y no hace mucho descubrí la versión comercial.


Y es que el cine refleja la realidad, pero en ocasiones, se olvida de algunos detalles….