
Rachel, a sus once años ya, toca la batería y hace coros mientras su madre proyecta en una pantalla las diapositivas vintage que han comprado en rastros y estate sales (los mercadillos privados en los que se venden las pertenencias de un fallecido).
Las proyecciones y los videojockeys están a la orden del día, pero el retorno a las diapositivas y, sobre todo, la idea de componer las canciones inspirándose en ellas hace de los Trachtenburg un grupo original, arty y postmoderno. Si a ello le sumamos el formato familiar y el absoluto desparpajo de la pequeña, capaz de bostezar mientras toca, debemos reconocer que nos hallamos ante algo realmente singular.Sus canciones tratan temas tan serios como Vietnam, el caso Watergate, el alcoholismo, la pena de muerte, el vegetarianismo, las estrategias corporativas de McDonald’s o la lucha vecinal contra las torres de telefonía móvil. La idea es hacer política entreteniendo a la gente.(extraido de un articulo de Joan Vich Montener)Leer màs



