Un ¡hurra! por la mujer y una colleja para el comprador,porque hay que ser imbècil para gastarse ese dinero en la venta de la señora que aseguraba tener enfrascadas dos almas en esas dos botellitas tan monas.La vendedora decìa poseer los dos espìritus pertenecientes a los dos antiguos inquilinos de su casa en el agua tintada azul y que fueron cazados en el mismo hogar por un especialista e introducidos en agua bendita la cual “embota la energìa de los espìritus”.
Los espìritus ya estàn con su nuevo dueño el cuàl ha pagado la impresionante suma de cerca de 2000$,dinero que parece haber sido donado a una organizaciòn contra el maltrato a animales.
Lo dicho,un ¡Hurra! por la mujer que la pròxima vez quizàs venda un peo embotellado de alguien històrico.(via)
*Por cierto,a dìa de hoy alguien màs hay vendiendo dos almas en agua azul…Aquì




